martes, 23 de enero de 2024

2. ¡Venid, Musas, a inspirar este canto!


¡Abrid con premura la celosía del corazón y restituid el recuerdo del Paraíso que mora virgen en el centro de todo ser! ¡No dejéis de salmodiar cómo lo eterno se revela en el tiempo circular, y aun en el lineal, a través de la armonía y la memoria! Y a aquéllos que todavía os mentan, señaladles con sutiles toques el sendero ascendente del eje diamantino del mundo. Inspirad la doctrina inmutable que al proferirse es siempre novedosa y actual. Que el susurro del Verbo primigenio se torne en vosotras palabra ritmada, melodía o canto, danza, tragedia o comedia, vehículo mágico de revelación de la sublime arquitectura del cosmos. ¡Y velad, hasta la última exhalación, por el linaje de los que os escuchan en silencio y se hacen eco vivo de vuestros versos imperecederos! (1)

Invoquemos con todo ardor a las sagradas Musas Heliconíadas que habitan la divina cumbre del Helicón, y danzan en torno a la Fuente del Caballo, “y el altar del muy poderoso Cronión... partiendo desde allí, envueltas en densa niebla marchan al abrigo de la noche, lanzando al viento su maravillosa voz con himnos a Zeus portador de la égida” y a los sempiternos dioses.

Aquéllas iban entonces hacia el Olimpo, engalanadas con su bello canto, inmortal melodía. Retumbaba en torno la oscura tierra al son de sus cantos, y un delicioso ruido subía de debajo de sus pies al tiempo que marchaban al palacio de su padre, que reina sobre el cielo y es dueño del trueno y del llameante rayo... (2)

¡Se tú, Musa, quien hable a nuestro través! Que tu voz resuene en nuestra alma despertando la memoria del Origen narrando desde el Principio cómo todo ha venido al Ser –desde el Caos, cuando nada era aún–, cantando al “unísono” el presente, el pasado y el futuro y la sagrada estirpe de los dioses, los inmortales, “a los que engendraron Gea y el vasto Urano y los que de aquellos nacieron, los dioses dadores de bienes” (3).

(continuará)



Notas:
1. Mireia Valls, Mujeres Herméticas. Voces de la Sabiduría en Occidente, “Himno a las Musas”. Mtm editores, Barcelona, 2007.
2. Hesíodo, Teogonía. Ed. Gredos, Madrid, 1990.
3. Ibid.

Imágenes:
1. Andrea Mantegna, El Parnaso. Museo del Louvre, París.
2. Joos de Momper, Helicón o Minerva visita a las Musas. Royal Museum of Fine Arts, Amberes.

Colección Aleteo de Mercurio 2.
Las diosas se revelan.
Mireia Valls,
con la colaboración de Lucrecia Herrera.
Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2017.



viernes, 5 de enero de 2024

1. Las diosas se revelan

Dioses y diosas tejen y destejen permanentemente la trama y la urdimbre del cosmos significativo; sus energías se trenzan a cada instante, y lo sabemos porque hemos experimentado esta realidad en nuestra conciencia. El cuaderno, empero, está dedicado especialmente a las diosas porque siempre nos ha interesado ahondar en la simbólica de la corriente femenina del Universo y en la ubicación de la mujer respecto del conocimiento de su auténtica identidad, que en última instancia es la misma que la del varón, pues uno y único es el Principio que se polariza en macho y hembra, y uno solo el destino al que aboca la constante conjugación de los aparentes opuestos.

Permitámonos esta irrupción de las diosas, su revelación y estemos atentos a sus gestos, enseñanzas y atributos que señalan los hitos del viaje iniciático, guiándolo y nombrando sus etapas; también nos advierten de los peligros, las trampas, traiciones o deserciones, y siempre, siempre, cantan el orden de la cosmogonía e indican, a veces veladamente, las puertas de pasaje de un estado a otro de la conciencia hasta la culminación de la realización espiritual, que es la plena vivencia de los misterios de la vida, la muerte y la regeneración.


Os invito, pues, a despertar y sumergiros en otra cualidad del tiempo, más allá del cronológico y del cíclico, y a vivir el eterno presente, el ahora, a través de la contemplación de la Belleza y Armonía que destila cada mito y las vivencias de sus protagonistas, aunque a veces no podamos evadir el embate de la rebelión de esas mismas entidades (las diosas se rebelan y también revelan) que nos dejan tirados en la cuneta y, por fortuna, desmoronan la estulticia e ignorancia, dándonos la oportunidad de volver a comenzar y reconocer que ellas son los estados superiores del ser humano (1).

Nota:
1. Presentación. Mireia Valls, Barcelona, abril, 2017.

Imagen:
Giovanni Santi, La Musa Erato. Galería Corsini, Florencia.

Colección Aleteo de Mercurio 2.
Las diosas se revelan.
Mireia Valls,
con la colaboración de Lucrecia Herrera.
Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2017.